viernes, 11 de marzo de 2011

Benedicto XVI quiere sacerdotes «full-time» y que no prediquen un cristianismo «a la carta»


El sacerdocio no es una profesión que llevar a cabo sólo una parte del día, sino una vocación full-time y perenne.

Así lo subrayó el Papa Benedicto XVI este jueves por la mañana durante el tradicional encuentro con los sacerdotes de la diócesis de Roma al comienzo de la Cuaresma, celebrado en el Aula de la Bendición.

“Cura no se es a tiempo parcial; se es siempre, con toda el alma, con todo nuestro corazón”, afirmó, según recoge Radio Vaticano.

Este ser con Cristo y ser embajadores de Cristo, este ser para los demás es una misión que penetra nuestro ser y que debe penetrar en la totalidad de nuestro ser”, añadió.

Fidelidad y servicio
El Pontífice expuso una profunda lectio divinainspirada en el capítulo 20 de los Hechos de los Apóstoles, en los que san Pablo habla a los ancianos de Éfeso, y se concentró sobre el sentido del servicio y de la fidelidad que debe animar al presbítero.

El servicio, indicó, requiere una humildad que no es una exhibición de “falsa modestia”, sino amor por la voluntad de Dios, que hay que anunciar sin “crear la idea de que el cristianismo sea un inmenso paquete de cosas que aprender”.

El sacerdote, de hecho, “no predica un cristianismo à la carte, según sus propios gustos, predicando un Evangelio según sus propias ideas preferidas, según sus propias ideas teológicas”.

“No deja de anunciar toda, toda la voluntad de Dios , también la voluntad incómoda, también los temas que personalmente no me gustan tanto”.

Conversión y vida espiritual
En la Cuaresma que acaba de comenzar, el Papa habló también de conversión, entendida sobre todo como cambio de pensamiento y de corazón, concentrándose no en las cosas del mundo por como se presentan, sino en la presencia de Dios en el mundo mismo.

“No perdamos el celo, la alegría de ser llamados por el Señor”, exhortó.

“Dejémonos renovar nuestra juventud espiritual”, añadió, pidiendo conservar “la alegría de poder ir con Cristo hasta el final, de ´llevar a término a carrera’ siempre en el entusiasmo de ser llamados por Cristo para este gran servicio”.

Igualmente, exhortó a estar “atentos también a nuestra vida espiritual, a nuestro ser con Cristo”.

“Rezar y meditar la Palabra de Dios no es tiempo perdido para el cuidado de las almas – precisó – sino que es la condición para que podamos estar realmente en contacto con el Señor y así hablar de primera mano del Señor a los demás”.

A pesar de las dificultades que la Iglesia afrontar, prosiguió, no hay que perder la esperanza.

“La verdad es más fuerte que la mentira, el amor es más fuerte que el odio, Dios es más fuerte que todas las fuerzas adversas... a Dios”. “Es con esta alegría, con esta certeza interior, como emprendemos nuestro camino (…) en los consuelos de Dios y en las persecuciones del mundo”.

Disponibilidad
En su saludo al Papa, el cardenal Agostino Vallini, vicario general para la diócesis de Roma, recordó el 60° aniversario del sacerdocio del Pontífice, qu e se celebrará el 19 de junio próximo.

El purpurado subrayó que las cualidades sacerdotales de Benedicto XVI más apreciadas por el clero son “la fidelidad, humilde y gozosa, sin fisuras, al Señor Jesús; la disponibilidad total a servir a la Iglesia donde la Providencia le ha llamado, hasta el peso formidable del supremo Pontificado; el amor a la Palabra de Dios y a la Liturgia y la alegría de vivir el tiempo según el ritmo del Año Litúrgico; el ejercicio de la inteligencia y la pasión por la búsqueda de la verdad que proponer y defender sin compromisos; la dulzura del trato y la magnanimidad del corazón; la serenidad del alma enteramente entregada a Cristo”.

Con ocasión de la audiencia, el Papa se encontró también con el sacerdote paquistaní Shahzad Niamat, en representación de los sacerdotes, religiosos y seminaristas de Paquist&a acute;n presentes en Roma.

“Hemos explicado al Papa la situación de los cristianos en Paquistán, donde dar testimonio de la fe puede acarrear a veces la muerte”, dijo el presbítero a la agencia vaticana Fides. “El Santo Padre se ha mostrado muy preocupado, nos ha expresado su solidaridad, su apoyo y nos ha asegurado sus oraciones”.

“Hemos agradecido también al Papa sus palabras y sus recientes llamamientos dedicados al ministro Shahbaz Bhatti, por Asia Bibi, por la ley sobre la blasfemia”, añadió, subrayando que el Pontífice “ha comunicado la esperanza de que las cosas puedan cambiar y de que en Paquistán pueda haber un pleno respeto de la dignidad humana y de la libertad religiosa”.


FUENTE: http://www.religionenlibertad.com

Toman el templo de la Complutense, insultan a la Iglesia y, en el altar, se desnudan entre aplausos

El mal gusto y la depravación se han instalado en la Universidad Complutense. Ayer, hacia la una de la tarde, un numeroso grupo de chicos y chicas entró en la capilla del campus de Somosaguas y tras leer en voz alta sus críticas hacia la Iglesia Católica y proferir insultos contra el clero, varias de las jóvenes, rodeando el altar, se desnudaron de cintura para arriba entre los aplausos y vítores del resto de los gamberros. Una alumna, esta sí, de Económicas que, en esos momentos, rezaba en la iglesia, cuenta que dos de las gamberras, ya sin ropa, «hicieron alarde de su tendencia homosexual».

Según ha podido saber ABC, los responsables religiosos de este templo universitario tienen intención de interponer una denuncia en la comisaría de Policía de Pozuelo de Alarcón, municipio al que pertenece este campus de la Universidad Complutense (UCM). Los ataques a esta capilla no son nuevos. A principios de esta semana, según fuentes universitarias, la paredes y puertas del recinto aparecieron llenas de pintadas con más improperios hacia la religión católica. También se aludía a los casos de pederastia entre el clero. Ayer, sin ir más lejos, la mayor parte de las pintadas estaban ya tapadas con pintura y, salvo algunas frases o palabras, no se podía leer lo que había debajo.

Esta capilla lo es, en realidad, de toda la Universidad Complutense si bien se encuentra físicamente en uno de los edificios pertenecientes a la facultad de Psicología, en el campus de Somosaguas.

Fotos del Papa
Algunas de las autoridades académicas consultadas por este periódico han confirmado que, en efecto, el grupo de vándalos era numerosos. Se habla, incluso, de entre 60 y 70 jóvenes. Lo que parece claro es que procedían de la facultad de Ciencias Políticas y que iban protestando y dejándose ver por todo el recinto universitario de Somosaguas. «Llevaban fotos del Papa y, algunos de ellos, pañuelos verdes en la cabeza», ha comentado un representante académico.

Lo cierto es que la capilla de Somosaguas es pequeña. Se abre al culto prácticamente toda la jornada. El edificio que ocupa es muy recogido y, para acceder tanto al templo como a las oficinas, es necesario bajar algunos peldaños. Está a la vista y con las puertas de par en par.

Según testigos presenciales, los salvajes entraron en tropel a la antesala de la capilla. El capellán se percató del barullo y quiso que desistieran en su empeño. Imposible. El hombre se puso enmedio pero resultó zarandeado. «¡Menos mal que no han destrozado nada!», relataba otra autoridad académica del campus de Somosaguas.

Este capellan responsable de la capilla universitaria declinó ayer hacer cualquier comentario a este periódico. Nos remitió a la Delegación de Pastoral Universitaria donde, durante toda la tarde, nadie atendió al otro lado del teléfono.

Provocación
«Al margen de las creencias religiosas de cada uno de “estos”, no me resisto a alzar la voz ante un hecho tan lamentable como este», asegura S.V.H., alumna de la Complutense. «¿Qué habría pasado —se pregunta— si algo así se hubiera producido en una mezquita? Que “esos” sepan que los católicos nunca responderán a la provocación con provocación para defenderse».

«Pero nadie podrá callarnos —concluye esta universitaria—, ante el más mínimo atropello, burla, intimidación o cualquier otro apremio ilegítimo que ofenda los sentimientos religiosos de nadie. Además, acciones como estas están castigadas por nuestro ordenamiento jurídico. ¡Qué fácil y cobarde es actuar en el anonimato!».

Sin embargo, lo del anonimato es relativo porque, según han asegurado varios cargos universitarios, «si se quiere, se podría reconocer a alguno de los que ayer entró en la capilla».

Boicot en Barcelona
Lo que esta semana ha ocurrido en la capilla del campus de la Complutense en Somosaguas es, para algunos universitarios, «otro ataque laicista» similar al sucedido en la Universidad de Barcelona (UB) entre noviembre de 2010 y enero de 2011.

Y es que a finales de noviembre, los alumnos de la facultad de Económicas de la universidad catalana con encontraban con que cada vez que querían entrar a misa en su capilla, grupos radicales se lo impedían. A finales de enero de este año, la institución de enseñanza superior de Barcelona, ante la magnitud del boicot, cerró temporalmente la capilla y suspendió las misas.


FUENTE: http://www.religionenlibertad.com

jueves, 10 de marzo de 2011

La Misa de los López

Los padres entran primero, tratando de no hacer ruido, seguidos de sus dos hijos. Se santiguan, hacen algo parecido a una genuflexión y buscan un sitio por atrás. Unos feligreses tienen que recoger las piernas para que los cuatro puedan pasar por encima del reclinatorio. Sonrisita complaciente y caras de perdón y gracias.

Cuando se sientan, el cura ya va por la segunda lectura. Durante la homilía, miran aburridos al sacerdote; luego al niño, que le ha dado por tocar el bolso de la señora de adelante, y de nuevo al sacerdote, a ver si acaba.

Durante la comunión, el señor se sienta, como acostumbra a hacer desde hace años, y ella va a comulgar, aunque sabe que una visita previa al confesionario no le iría nada mal.

Acaba la misa. Antes de que el cura haya llegado a la sacristía, la familia López ha salido a toda prisa de la iglesia, como si fuera a estallar una bomba. "Es que así nos ahorramos la cola", le explicaron hace unos meses a uno de sus hijos que le dio por preguntar. Los López ya han cumplido por esta semana. Hasta el domingo que viene, en su familia no se volverá a oír hablar de Dios. "Para eso tienen a las monjas del colegio", se justificaría la señora López si le preguntaran.

Pero este domingo, el cura se ha referido en su homilía a las palabras que Benedicto XVI refirió hace unos años en Alemania. En Munich, Benedicto XVI habló a las muchas familias Lópezque, tal vez, abundan en nuestras iglesias. Lo hizo con gran cariño, casi en tono de súplica, pero dejando claro cuál es el papel de lospadres católicos. "¡Queridos padres! Les pido que ayuden a sus hijos a crecer en la fe, les pido que les acompañen en su peregrinaje hacia la Santa Comunión, en su viaje hacia Jesús y con Jesús. Por favor, vayan con sus hijos a la iglesia! (…) Verán que no es tiempo perdido; al contrario, es lo que puede mantener a su familia verdaderamente unida y centrada. (…) Y, por favor, recen juntos en casa también, en las comidas y antes de acostarse".

Los López no han salido hoy a trompicones de la parroquia. Se han quedado unos segundos rezando. Tal vez, esta semana, en casa de los López se hable por primera vez de Dios.

Unos 600 fieles y 20 sacerdotes anglicanos se pasan a la Iglesia católica en Miércoles de Ceniza

Unos 600 fieles y 20 sacerdotes anglicanos han dado el paso de la conversión al catolicismo hoy, Miércoles de Ceniza, acogiéndose a la nueva institución creada por el Papa Benedicto XVI para permitirles mantener su rito y tradiciones. El así llamado Ordinariato recibe así a su primer grupo de fieles y párrocos, después de que en los últimos meses cinco obispos anglicanos expresaran también su intención de sumarse a la nueva institución de la Iglesia Católica.

La ceremonia, que se ha hecho coincidir con la fecha litúrgica del comienzo de la Cuaresma —tiempo de conversión y penitencia— es el primer paso en un proceso de conversiones a Roma de otros grupos de anglicanos descontentos con la doctrina oficial de su iglesia.

Las diferencias estallaron en 1992, cuando la jerarquía de la Iglesia de Inglaterra aprobó la ordenación de mujeres. El último paso en ese proceso de distanciamiento doctrinal de la tradición católica fue la aceptación de mujeres en el episcopado. Los grupos anglicanos adheridos a la tradición solicitaron en el Reino Unido, sin conseguirlo, un estatus especial dentro de su iglesia. Finalmente, fue Benedicto XVI el que les ofreció una fórmula con el Ordinariato, al que podrán desde hoy incorporarse fieles y sacerdotes anglicanos que lo deseen.

CARTAS DEL DIABLO A SU SOBRINO (Lewis) XII


XII

Mi querido Orugario:

Evidentemente, estás haciendo espléndidos progresos. Mi único temor es que, al intentar meter prisa al paciente, le despiertes y se dé cuenta de su verdadera situación. Porque tú y yo, que vemos esa situación tal como es realmente, no debemos olvidar nunca cuan diferente debe parecerle a él. Nosotros sabemos que hemos introducido en su trayectoria un cambio de dirección que le está alejando ya de su órbita alrededor del Enemigo; pero hay que hacer que él se imagine que todas las decisiones que han producido este cambio de trayectoria son triviales y revocables. No se le debe permitir sospechar que ahora está, por lentamente que sea, alejándose del sol en una dirección que le conducirá al frío y a las tinieblas del vacío absoluto.

Por este motivo, casi celebro saber que todavía va a misa y comulga. Sé que esto tiene peligros; pero cualquier cosa es buena con tal de que no llegue a darse cuenta de hasta qué punto ha roto con los primeros meses de su vida cristiana: mientras conserve externamente los hábitos de un cristiano, se le podrá hacer pensar que ha adoptado algunos amigos y diversiones nuevos, pero que su estado espiritual es muy semejante al de seis semanas antes, y, mientras piense eso, no tendremos que luchar con el arrepentimiento explícito por un pecado definido y plenamente reconocido, sino sólo con una vaga, aunque incómoda, sensación de que no se ha portado muy bien últimamente.

Esta difusa incomodidad necesita un manejo cuidadoso. Si se hace demasiado fuerte, puede despertarle, y echar a perder todo el juego. Por otra parte, si las suprimes completamente —lo que, de pasada, el Enemigo probablemente no permitirá—, perdemos un elemento de la situación que puede conseguirse que nos sea favorable. Si se permite que tal sensación subsista, pero no que se haga irresistible y florezca en un verdadero arrepentimiento, tiene una invaluable tendencia: aumenta la resistencia del paciente a pensar en el Enemigo. Todos los humanos, en casi cualquier momento, sienten en cierta medida esta reticencia; pero cuando pensar en Él supone encararse —intensificándola— con una vaga nube de culpabilidad sólo a medias consciente, tal resistencia se multiplica por diez. Odian cualquier cosa que les recuerde al Enemigo, al igual que los hombres en dificultades económicas detestan la simple visión de un talonario. En tal estado, tu paciente no sólo omitirá sus deberes religiosos, sino que le desagradarán cada vez más. Pensará en ellos de antemano lo menos que crea decentemente posible, y se olvidará de ellos, una vez cumplidos, tan pronto como pueda. Hace unas semanas necesitabas tentarle al irrealismo y a la falta de atención cuando rezaba, pero ahora te encontrarás con que te recibe con los brazos abiertos y casi te implora que le desvíes de su propósito y que adormezcas su corazón. Querrá que sus oraciones sean irreales, pues nada le producirá tanto terror como el contacto efectivo con el Enemigo. Su intención será la de «dejar la fiesta en paz».

Al irse estableciendo más completamente esta situación, te irás librando, paulatinamente, del fatigoso trabajo de ofrecer placeres como tentaciones. Al irle separando cada vez más de toda auténtica felicidad esa incomodidad, y su resistencia a enfrentarse con ella, y como la costumbre va haciendo al mismo tiempo menos agradables y menos fácilmente renunciables (pues eso es lo que el hábito hace, por suerte, con los placeres) los placeres de la vanidad, de la excitación y de la ligereza, descubrirás que cualquier cosa, o incluso ninguna, es suficiente para atraer su atención errante. Ya no necesitas un buen libro, que le guste de verdad, para mantenerle alejado de sus oraciones, de su trabajo o de su reposo; te bastará con una columna de anuncios por palabras en el periódico de ayer. Le puedes hacer perder el tiempo no ya en una conversación amena, con gente de su agrado, sino incluso hablando con personas que no le interesan lo más mínimo de cuestiones que le aburren. Puedes lograr que no haga absolutamente nada durante períodos prolongados. Puedes hacerle trasnochar, no yéndose de juerga, sino contemplando un fuego apagado en un cuarto frío. Todas esas actividades sanas y extrovertidas que queremos evitarle pueden impedírsele sin darle nada, a cambio, de tal forma que pueda acabar diciendo, como dijo al llegar aquí abajo uno de mis pacientes, «Ahora veo que he dejado pasar la mayor parte de mi vida sin hacer ni lo que debía ni lo que me apetecía». Los cristianos describen al Enemigo como aquél «sin quien nada es fuerte». Y la Nada es muy fuerte: lo suficiente como para privarle a un hombre de sus mejores años, y no cometiendo dulces pecados, sino en una mortecina vacilación de la mente sobre no sabe qué ni por qué, en la satisfacción de curiosidades tan débiles que el hombre es sólo medio consciente de ellas, en tamborilear con los dedos y pegar taconazos, en silbar melodías que no le gustan, o en el largo y oscuro laberinto de unos ensueños que ni siquiera tienen lujuria o ambición para darles sabor, pero que, una vez iniciados por una asociación de ideas puramente casual, no pueden evitarse, pues la criatura está demasiado débil y aturdida como para librarse de ellos.

Dirás que son pecadillos, y, sin duda, como todos los tentadores jóvenes, estás deseando poder dar cuenta de maldades espectaculares. Pero, recuérdalo bien, lo único que de verdad importa es en qué medida apartas al hombre del Enemigo. No importa lo leves que puedan ser sus faltas, con tal de que su efecto acumulativo sea empujar al hombre lejos de la Luz y hacia el interior de la Nada. El asesinato no es mejor que la baraja, si la baraja es suficiente para lograr este fin. De hecho, el camino más seguro hacia el Infierno es el gradual: la suave ladera, blanda bajo el pie, sin giros bruscos, sin mojones, sin señalizaciones.

Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO

miércoles, 9 de marzo de 2011

CARTAS DEL DIABLO A SU SOBRINO (Lewis) XI

XI

Mi querido Orugario:

Evidentemente, todo va muy bien. Me alegra especialmente saber que sus dos nuevos amigos ya le han presentado a todo el grupo. Todos ellos, según he averiguado por el archivo, son individuos de absoluta confianza: frivolos y mundanos cons¬tantes y consumados que, sin necesidad de cometer crímenes espectaculares, avanzan tranquila y cómodamente hacia la casa de Nuestro Padre. Dices que se ríen mucho; confío en que eso no quiera decir que tienes la idea de que la risa, en sí misma, esté siempre de nuestra parte. El asunto merece cierta atención. Yo distingo cuatro causas de la risa humana: la alegría, la diversión, el chiste y la ligereza. Podrás ver la primera de ellas en una reunión en vísperas de fiesta de amigos y amantes. Entre adultos, suele usarse como pretexto el contar chistes, pero la facilidad con que las mínimas ingeniosidades provocan, en tales ocasiones, la risa, demuestra que los chistes no son su verdadera causa. Cuál pueda ser la verdadera causa es algo que ignoramos por completo. Algo parecido encuentra su expre¬sión en buena parte de ese arte detestable que los humanos llaman música, y algo así ocurre en el Cielo: una aceleración insensata en el ritmo de la experiencia celestial, que nos resulta totalmente impenetrable. Tal tipo de risa no nos beneficia nada, y debe evitarse en todo momento. Además, el fenómeno es, en sí, desagradable, y supone un insulto directo al realismo, la dignidad y la austeridad del Infierno.

La diversión tiene una íntima relación con la alegría: es una especie de espuma emocional, que procede del instinto de juego. Nos es de muy poca utilidad. A veces puede servirnos, claro está, para distraer a los humanos de lo que al Enemigo le gustaría que hiciesen o sintiesen, pero predispone a cosas total¬mente indeseables: fomenta la caridad, el valor, el contento, y muchos males más.

El chiste que nace de la súbita percepción de la incongruen¬cia, es un campo mucho más prometedor. No me estoy refi¬riendo, principalmente, al chiste indecente u obsceno, que —a pesar de lo mucho que confían en él los tentadores de segunda categoría— es, con frecuencia, muy decepcionante en sus resul¬tados. La verdad es que los humanos están, en este aspecto, bastante claramente divididos en dos categorías. Hay algunos para los que «ninguna pasión es tan seria como la lujuria», y para los que una historia indecente deja de provocar lascivia precisamente en la medida en que resulte divertida; hay otros cuya risa y cuya lujuria son excitadas simultáneamente y por las mismas cosas. El primer tipo de humanos bromea acerca del sexo porque da lugar a muchas incongruencias; el segundo, en cambio, cultiva las incongruencias porque dan pretexto a hablar del sexo. Si tu hombre es del primer tipo, el humor obsceno no te será de mucha ayuda: nunca olvidaré las horas (para mí, de insoportable tedio) que perdí con uno de mis primeros pacientes, en bares y salones, antes de aprender esa regla. Averigua a qué grupo pertenece el paciente, y procura que él no lo averigüe.

La verdadera utilidad de los chistes o el humor apunta en una dirección muy distinta, y es especialmente prometedora entre los ingleses, que se toman tan en serio su «sentido del humor» que la falta de este sentido es casi la única deficiencia de la que se avergüenzan. El humor es, para ellos, el don vital que consuela de todo y que (fíjate bien) todo lo excusa. Es, por tanto, un medio inapreciable para destruir el pudor. Si un hombre deja, simplemente, que los demás paguen por él, es un «tacaño»; si presume de ello jocosamente, y le toma el pelo a sus amigos por permitir que se aproveche de ellos, entonces ya no es un «tacaño», sino un tipo gracioso. La mera cobardía es vergonzosa; la cobardía de la que se presume con exageraciones humorísticas y con gestos grotescos puede pasar por divertida. La crueldad es vergonzosa, a menos que el hombre cruel con-siga presentarla como una broma pesada. Mil chistes obscenos, o incluso blasfemos, no contribuyen a la condenación de un hombre tanto como el descubrimiento de que puede hacer casi cualquier cosa que le apetezca no sólo sin la desaprobación de sus semejantes, sino incluso con su admiración, simplemente con lograr que se tome como una broma. Y esta tentación puedes ocultársela casi enteramente a tu paciente, gracias precisadamente a la seriedad de los ingleses acerca del humor. Cualquier insinuación de que puede ser demasiado humor, por ejemplo, se le puede presentar como «puritana», o como evi¬dencia de «falta de humor».

Pero la ligereza es la mejor de todas estas causas. En primer lugar, resulta muy económica: sólo a un humano inteligente se le puede ocurrir un chiste a costa de la virtud (o, de hecho, de cualquier otra cosa); en cambio, a cualquiera le podemos ense¬ñar a hablar como si la virtud fuese algo cómico. Las personas ligeras suponen siempre que son chistosas; en realidad, nadie hace chistes, pero cualquier tema serio se trata de un modo que implica que ya le han encontrado un lado ridículo. Si se pro¬longa, el hábito de la ligereza construye en torno al hombre la mejor coraza que conozco frente al Enemigo, y carece, además, de los riesgos inherentes a otras causas de risa. Está a mil kilómetros de la alegría; embota, en lugar de agudizarlo, el intelecto, y no fomenta el afecto entre aquellos que la prac¬tican.

Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO

Los médicos dicen que la píldora post coital no ha contribuido a disminuir abortos ni ETS en España

Según la Organización Médica Colegial (OMC), "está demostrado que la promoción de la píldora del día después no ha contribuido a disminuir los abortos ni las ETS".

"Como consecuencia de la promoción de la actividad sexual sin protección que se ha hecho entre los jóvenes, desde 2001 a 2009 la infección gonocócica aumentó un 99% y la sífilis en un 206%", según datos del Instituto de Salud Carlos III, señala.

Publicidad engañosa con afanes mercantilistas
Según informa Ep, los médicos dieron esta información al criticar que la campaña ´Píldora del Día Anterior´, promovida por la Sociedad Española de Contracepción y Chiesi para informar a los jóvenes en materia de educación sexual, es sólo "publicidad encubierta" que "utiliza el prestigio de los médicos" contra su deontología.

La Sociedad Española de Contracepción y la empresa Chiesi España lanzaron el 1 de febrero la Campaña ´Píldora del Día Anterior´. Su objetivo era dar información sobre educación sexual a los jóvenes para disminuir los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Esta, que comenzaría el pasado 10 de febrero en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) para continuar después en otras universidades, consistía en distribuir una caja que contenía una ´píldora ficticia´ con un prospecto donde se contemplan todos los métodos anticonceptivos existentes en la actualidad.

La OMC denuncia que esta campaña utiliza "un envase que induce a confusión". "La campaña publicitaria sobre la ´Píldora del Día Anterior´ potencia, por asociación de ideas, la demanda de la ´Píldora del Día Después´", señalan.

Dicen que Chiesi España reconoce "que su propósito es informar sobre la anticoncepción de emergencia y, en consecuencia, promocionar la venta de su píldora del día después". "Se trata, por tanto, de un objetivo mercantilista", acotan.

Una activista china contraria a la política del hijo único es re-enviada a un campo de concentración

Mao Hengfeng, una mujer china, prisionera en base a su objeción de conciencia, ha vuelto a ser arrestada y uina vez más enviada a un campo de concentración, debido a su lucha contra la política pública china de un solo hijo por familia.

Amnistía Internacional ha emitido un llamamiento urgente para la acción universal, luego de que Hengfeng fuera re-arrestada en su hogar en Shanghái.

En marzo del año pasado, Hengfeng fue sentenciada a un año y medio de “re-educación por medio del trabajo”, por haber causado disturbios al orden público”. Hengfeng había sido dejada en libertad bajo palabra, debido a problemas de salud causados por el maltrato y las torturas sufridas durante su encarcelamiento, el pasado 22 de febrero. Sin embargo, ella fue re-arrestada y re-enviada a los campos de concentración el 24 de febrero. Se desconoce su paradero.

Hengfeng, una activista de derechos humanos en China, ha luchado en contra de la brutal política pública de un solo hijo por familia, desde 1988. Fue entonces que ella fue despedida de su empleo por haber violado la ley, cuando quedó embarazada por tercera vez. Hengfeng apeló la decisión judicial y fue reinstalada en su empleo durante ese tiempo. Más tarde, sin embargo, su apelación fue denegada, por lo que fue despedida finalmente de su empleo, y obligada a abortar su cuarto hijo. Desde entonces, Hengfeng ha sido repetidamente encarcelada y torturada por su activismo.

Antes de que fuese dejada en libertad la semana pasada, Hengfeng fue examinada por dos médicos. Una prueba de tomografía axial computarizada/TAC realizada por los médicos, reveló que ella estaba sufriendo de un desangramiento cerebral. También sufría de una inhibición de movimientos normales, debido a una pérdida parcial de los sentidos en el lado izquierdo del cuerpo. Luego que fue dejada en libertad, Mao Hengfeng regresó a su hogar. Sin embargo, ella fue detenida por la policía cuando intentaba acudir a un médico para continuar recibiendo tratamiento médico.

La policía había prohibido toda interacción entre Hengfeng y cualquier persona fuera de su familia, por lo que el 24 de febrero fue arrestada con cargos de haber incurrido en “actividad ilegal”. La policía del distrito, junto con agentes de re-educación por medio del trabajo, lo que sumaba a 30 personas, rodearon el hogar de Hengfeng y se llevaron a Mao antes de que ella pudiese recoger sus pertenencias personales, según informó su esposo, Wu Xuewuei.

“Por 24 horas, cada día, desde que regresó, la policía ha mantenido una vigilancia intensa de nuestro hogar. Ni siquiera podíamos visitar al médico. ¿Qué oportunidad ella tendría de faltar a la ley?”, exigió saber su esposo. “Estamos muy preocupados….No sabemos dónde ella está.”

Por muchos años, Hengfeng ha sufrido por las condiciones brutales y la tortura a la que fue sometida durante su encarcelamiento. En 2004, la organización Derechos Humanos en China (Human Rights in China/HRIC), informó que Mao estaba siendo torturada, incluso siendo atada de manos y pies, suspendida en el aire, y golpeada severamente. Las fuentes de información de la HRIC dijeron que la policía para la re-educación en el campo de concentración, ataban las muñecas y los tobillos de Mao con tiras de cuero, y entonces jalaban sus miembros en direcciones opuestas, a la vez que exigían que ella reconociera que había actuado con maldad.

El arresto de Hengfeng la semana pasada, es parte de la respuesta del gobierno chino, frente a las protestas relacionadas con unas revueltas recientes, que están asociadas con la "Revolución del Jazmín".

“El arresto de Mao es parte de una ofensiva nacional en contra de los activistas de todo tipo”, le dijo Steven Mosher del Instituto de Investigación sobre la Población (Population Research Institute) a Lifesitenews/Notifam. “Ha habido intentos para llevar a cabo demostraciones a favor de la democracia en China durante las pasadas dos semanas, pero éstas, junto con las demostraciones realizadas, han sido aplastadas”.

“Ahora, los activistas como Mao, quienes protestan la inhumana y viciosa política pública de un solo hijo por familia, están siendo arrestados, como parte de un operativo, para llevarlos a los campos de concentración, por el más mínimo pretexto, y así no dejarlos sueltos en la calle”.

Mosher concluyó con lo siguiente: “Mao no ha cometido falta alguna – con la excepción de protestar una política pública que le costó la vida a su cuarto hijo muerto por aborto, unas multas altísimas, y años en prisión”.

jueves, 3 de marzo de 2011

CARTAS DEL DIABLO A SU SOBRINO (Lewis) X


X

Mi querido Orugario:

Me encantó saber por Tripabilis que tu paciente ha hecho varios nuevos conocidos muy deseables y que pareces haber aprovechado este acontecimiento de forma verdaderamente prometedora. Supongo que el matrimonio de mediana edad que visitó su oficina es precisamente el tipo de gente que nos conviene que conozca: rica, de buen tono, superficialmente intelectual y brillantemente escéptica respecto a todo. Deduzco que incluso son vagamente pacifistas, no por motivos morales sino a consecuencia del arraigado hábito de minimizar cualquier cosa que preocupe a la gran masa de sus semejantes, y de una gota de comunismo puramente literario y de moda. Esto es excelente. Y pareces haber hecho buen uso de toda su vanidad social, sexual e intelectual. Cuéntame más. ¿Se comprometió a fondo? No me refiero a verbalmente. Hay un sutil juego de miradas, tonos y sonrisas mediante el que un mortal puede dar a entender que es del mismo partido que aquellos con quienes está hablando. Esa es la clase de traición que deberías estimular de un modo especial, porque el hombre no se da cuenta de ella totalmente; y para cuando lo haga, ya habrás hecho difícil la retirada.

Sin duda, muy pronto se dará cuenta de que su propia fe está en directa oposición a los supuestos en que se basa toda la conversación de sus nuevos amigos. No creo que eso importe mucho, siempre que puedas persuadirle de que posponga cualquier reconocimiento abierto de este hecho, y esto, con la ayuda de la vergüenza, el orgullo, la modestia y la vanidad, será fácil de conseguir. Mientras dure el aplazamiento, estará en una posición falsa. Estará callado cuando debería hablar, y se reirá cuando debería callarse. Asumirá, primero sólo por sus modales, pero luego por sus palabras, todo tipo de actitudes cínicas y escépticas que no son realmente suyas. Pero, si le manejas bien, pueden hacerse suyas. Todos los mortales tienden a convertirse en lo que pretenden ser. Esto es elemental. La verdadera cuestión es cómo prepararse para el contraataque del Enemigo.

Lo primero es retrasar tanto como sea posible el momento en que se dé cuenta de que este nuevo placer es una tentación. Como los servidores del Enemigo llevan predicando acerca del «mundo» como una de las grandes tentaciones típicas dos mil años, esto podría parecer difícil de conseguir. Pero, afortunadamente, han dicho muy poco acerca de él en las últimas décadas. En los modernos escritos cristianos, aunque veo muchos (de hecho, más de los que quisiera) acerca de Mammón, veo pocas de las viejas advertencias sobre las Vanidades Mundanas, la Elección de Amigos y el Valor del Tiempo. Todo eso lo calificaría tu paciente, probablemente, de «puritanismo». ¿Puedo señalar, de paso, que el valor que hemos dado a esa palabra es uno de los triunfos verdaderamente sólidos de los últimos cien años? Mediante ella, rescatamos anualmente de la templanza, la castidad y la austeridad de vida a millares de humanos.

Antes o después, sin embargo. La verdadera naturaleza de sus nuevos amigos le aparecerá claramente, y entonces tus tácticas deben depender de la inteligencia del paciente. Si es lo bastante tonto, puedes conseguir que sólo se dé cuenta del carácter de sus amigos cuando están ausentes; se puede conseguir que su presencia barra toda crítica. Si esto tiene éxito, se le puede inducir a vivir como muchos humanos que he conocido, que han vivido, durante períodos bastante largos, dos vidas paralelas; no sólo parecerá, sino que será, de hecho, un hombre diferente en cada uno de los círculos que frecuente. Si esto falla, existe un método más sutil y entretenido. Se le puede hacer sentir auténtico placer en la percepción de que las dos caras de su vida son inconsistentes. Esto se consigue explotando su vanidad. Se le puede enseñar a disfrutar de estar de rodillas junto al tendero el domingo sólo de pensar que el tendero no podría entender el mundo urbano y burlón que habitaba él la noche del sábado; y, recíprocamente, disfrutar más aún de la indecente y blasfema sobremesa con estos admirables amigos pensando que hay un mundo «más profundo y espiritual» en su interior que ellos ni pueden imaginar. ¿Com¬prendes?: los amigos mundanos le afectan por un lado y el tendero por otro, y él es el hombre completo, equilibrado y complejo que ve alrededor de todos ellos. Así, mientras está traicionando permanentemente a por lo menos dos grupos de personas, sentirá, en lugar de vergüenza, una continua corriente subterránea de satisfacción de sí mismo. Por último, si falla todo lo demás, le puedes convencer, desafiando a su conciencia, de que siga cultivando esta nueva amistad, con la excusa de que, de alguna manera no especificada, les está haciendo «bien» por el mero hecho de beber sus cocktails y reír sus chistes, y que dejar de hacerlo sería «mojigato», «intolerante» y (por supuesto) «puritano».

Entretanto has de tomar, claro está, la obvia precaución de procurar que este nuevo desarrollo le induzca a gastar más de lo que puede permitirse y a abandonar su trabajo y a su madre. Los celos y la alarma de ésta, y la creciente evasividad y brusquedad del paciente, serán invaluables para agravar la tensión doméstica. Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO

Los primeros cristianos contra el aborto. Ejemplos para el cristiano del siglo XXI

Por Luis Fernando Pérez

Defensa de la vida

Para cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad humana es claro que una de las plagas más infecta, desastrosa e inmunda de nuestra sociedad en pleno siglo XXI es el aborto. La Iglesia Católica, así como la mayoría de las iglesias y comunidades eclesiales separadas de ella, condena sin paliativos la aniquilación de seres humanos en el seno de sus madres. Dado que la Biblia apenas habla específicamente del aborto, aunque obviamente hay indicios muy claros de que las Escrituras consideran que el feto es una vida humana (p.e Jueces 16,17; Salmo 22,9-10; Lucas 1, 15-16 y 41-44; Galatas 1,15), es importante que estudiemos lo que creían los primeros cristianos acerca de este tema. Su testimonio es unánime y no deja lugar a dudas en la condena del aborto. La Didajé, que pudo haber sido escrita incluso en el siglo I, es quizás el primer testimonio patrístico en el que se introduce dicha condena:

“He aquí el segundo precepto de la Doctrina: No matarás; no cometerás adulterio; no prostituirás a los niños, ni los inducirás al vicio; no robarás; no te entregarás a la magia, ni a la brujería; no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir.”
(Didajé II)

En la Epístola de Bernabé, escrita en la tercera década del siglo II, se llama hijo al feto que está en el vientre de la madre, se prohíbe expresamente el aborto y se le equipara al asesinato:

“No vacilarás sobre si será o no será. No tomes en vano el nombre de Dios. Amarás a tu prójimo más que a tu propia vida. No matarás a tu hijo en el seno de la madre ni, una vez nacido, le quitarás la vida. No levantes tu mano de tu hijo o de tu hija, sino que, desde su juventud, les enseñarás el temor del Señor.”
(Ep Bernabé XIX,5)

y

“Perseguidores de los buenos, aborrecedores de la verdad, amadores de la mentira, desconocedores de la recompensa de la justicia, que no se adhieren al bien ni al juicio justo, que no atienden a la viuda y al huérfano, que valen no para el temor de Dios, si no para el mal, de quienes está lejos y remota la mansedumbre y la paciencia, que aman la vanidad, que persiguen la recompensa, que no se compadecen del menesteroso, que no sufren con el atribulado, prontos a la maledicencia, desconocedores de Aquel que los creó, matadores de sus hijos por el aborto, destructores de la obra de Dios, que echan de sí al necesitado, que sobreatribulan al atribulado, abogados de los ricos, jueces inicuos de los pobres, pecadores en todo.”
(Ep Bernabé XX, 2)

El primer apologista latino Minucio Félix, llama parricidio al aborto en su obra Octavius de finales del siglo II:

“Hay algunas mujeres que, bebiendo preparados médicos, extinguen los cimientos del hombre futuro en sus propias entrañas, y de esa forma cometen parricidio antes de parirlo.”
(Octavius XXXIII)

El apologeta cristiano Atenágoras es igualmente tajante en su consideración sobre el aborto cuando escribió al Emperador Marco Aurelio:

“Decimos a las mujeres que utilizan medicamentos para provocar un aborto que están cometiendo un asesinato, y que tendrán que dar cuentas a Dios por el aborto… contemplamos al feto que está en el vientre como un ser creado, y por lo tanto como un objeto al cuidado de Dios… y no abandonamos a los niños, porque los que los exponen son culpables de asesinar niños”
(Atenágoras, En defensa de los cristianos, XXXV)

Los testimonios se multiplican por doquier. Así leemos en la Epístola a Diogneto que los cristianos:

“Se casan como todos los demás hombres y engendran hijos; pero no se desembarazan de su descendencia (fetos)”
(Ep a Diogneto V,6)

Tertuliano condena el aborto como homicidio y reconoce la identidad humana del no nacido:

“ Es un homicidio anticipado impedir el nacimiento; poco importa que se suprima el alma ya nacida o que se la haga desaparecer en el nacimiento. Es ya un hombre aquél que lo será.”
(Apologeticum IX,8)

Ya en el siglo IV San Basilio va incluso más allá al llamar asesinos no sólo a la mujer que aborta sino a quienes proporcionan lo necesario para abortar, lo cual sería perfectamente aplicable a quienes fabrican o prescriben la píldora abortiva:

“ Las mujeres que proporcionan medicinas para causar el aborto así como las que toman las pociones para destruir a los niños no nacidos, son asesinas”
(San Basilio, ep 188, VIII)

San Jerónimo trata la situación de la mujer que muere mientras procura abortar a su criatura:

“Algunas, al darse cuenta de que han quedado embarazadas por su pecado, toman medicinas para procurar el aborto, y cuando (como ocurre a menudo) mueren a la vez que su retoño, entran en el bajo mundo cargadas no sólo con la culpa de adulterio contra Cristo sino también con la del suicidio y del asesinato de niños. ”
(San Jerónimo, Carta a Eustoquio)

Quizás el texto más dramático en relación al aborto sea un párrafo que aparece en el libro apócrifo conocido como Apocalipsis de Pedro. El libro seguramente es de origen gnóstico, lo cual supone que no debemos considerarlo del mismo valor que las citas anteriores, pero he decidido copiar este pequeño párrafo como muestra de hasta qué punto la condena del aborto estaba presente incluso entre los heterodoxos de los primeros siglos:

“Muy cerca de allí vi otro lugar angosto, donde iban a parar el desagüe y la hediondez de los que allí sufrían tormento, y se formaba allí como un lago. Y allí había mujeres sentadas, sumergidas en aquel albañal hasta la garganta; y frente a ellas, sentados y llorando, muchos niños que habían nacido antes de tiempo; y de ellos salían unos rayos como de fuego que herían los ojos de las mujeres; éstas eran las que habían concebido fuera del matrimonio y se habían procurado aborto.”
(Ap Pedro 26)

Todos esos testimonios en contra del aborto tienen un doble valor para nosotros en las circunstancias que nos toca vivir en nuestro tiempo. Por una parte deben servirnos de aviso para que bajo ningún concepto nos acomodemos a un estado de opinión en nuestra sociedad cada vez más favorable a la aceptación del aborto como algo normal. Hacer tal cosa sería ir justo en la dirección opuesta a la que tomaron nuestros antepasados en la fe. Ellos ni se callaron ni fueron tibios a la hora de condenar esa lacra. Por otra lado, debemos ser sinceros y reconocer que vivimos en un mundo donde gran parte de lo más abominable del paganismo antiguo, el aborto y la profusión de todo tipo de amoralidad sexual, no sólo ha resurgido con fuerza sino que ha conseguido “legitimarse” socialmente echando sus raíces incluso en las legislaciones de nuestros países. La Iglesia, hoy igual que ayer, alza su voz contra esta infamia. Podría decirse que Juan Pablo II, paladín de la cultura de la vida y por tanto enemigo declarado de la cultura de la muerte que impera en nuestra sociedad, ha llevado la condena del aborto casi hasta el nivel de dogma de fe en la encíclica Evangelium Vitae:

“Por tanto, con la autoridad que Cristo confirió a Pedro y a sus Sucesores, en comunión con todos los Obispos —que en varias ocasiones han condenado el aborto y que en la consulta citada anteriormente, aunque dispersos por el mundo, han concordado unánimemente sobre esta doctrina—, declaro que el aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente. Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita; es transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal.”

Nadie pues que se precie de tener el nombre de cristiano y el apellido de católico, puede justificar, aprobar, legislar o colaborar, por activa o por pasiva, con el aborto. Es nuestro deber como cristianos combatir en la guerra por salvar a millones de inocentes. Ellos no tienen voz, no tienen fuerza para oponerse a quienes desean asesinarlos. Seamos nosotros la voz y la fuerza que, como en el pasado, venza la batalla por la vida, por la esperanza y por el amor hacia toda criatura humana desde su concepción.


FUENTE: http://www.apologeticacatolica.org

"Hipercresía"

El otro día alguien me dijo algo inaudito, pero que cada vez es más común escuchar.
Hablábamos de un conocido que después de muchos años de matrimonio había dejado a su mujer por otra, con la que también se había casado, y el comentario fue:

“. .. eso (el adulterio) siempre ha existido; al menos ahorano se hace hipócritamente como antes…. en esto la verdad es que la sociedad ha avanzado.

¿Qué les parece?, ¿son ustedes de la misma opinión?, ¿consideran correcta esta apreciación?

En mi opinión no puede estar más desorientado el comentario y se lo muestro con un cuadro que compara la situación actual con la que vivíamos hace… pongamos 50 años.
Y a ver si hay avance...

España hace 50 años

Se casa.
Si se lía con otra, sabe que es infiel.
Sabe que está engañando a su mujer y por ello se lo oculta.
La gente que se percata le tiene por adúltero
A pesar de todo, mantiene su matrimonio y vida de familia.
Guarda las apariencias.
La sociedad (su entorno) juzga negativamente su infidelidad.

España hoy

No se casa, “viven juntos“ y no es su esposa, es “su pareja”
Si se lía con otra no es infiel, tiene “una aventura”
No dice que sea un engaño, lo que dice es que “el amor se ha acabado”.
La gente no le considera adúltero, sino que “vive un nuevo amor”
Destruye su matrimonio y traiciona a los hijos, pero camuflado como una “separación civilizada en la que quedan como amigos para evitar traumas”
“Rehace” su vida.
Y la sociedad (su entorno) alaba su decisión pues “cada uno vive su vida y nadie es quien para juzgar”.

(*) El cuadro comparativo es aplicable tanto a hombre como a mujer, si bien yo lo pongo en masculino como en el caso que describo.

Ya ven que estamos ante dos retratos de hipócritas, ambos pretenden pasar por buenos sin serlo, pero si me preguntan a cual prefiero, me quedo con el primero. Parafraseando al clásico, al menos su hipocresía es esa especie de homenaje que rinde el vicio a la virtud.
La hipocresía del segundo me parece más redomada y es que, como dijo recientemente un gran historiador, si no lo remediamos, el siglo XXI será recordado como el más hipócrita de los siglos. Esta es mi opinión.

¿Y la de usted?

Porthos

FUENTE: http://www.religionenlibertad.com

miércoles, 2 de marzo de 2011

CARTAS DEL DIABLO A SU SOBRINO (Lewis) IX


IX

Mi querido Orugario:

Espero que mi última carta te haya convencido de que el seno de monotonía o «sequía» que tu paciente está atravesando en la actualidad no te dará, por sí mismo, su alma, sino que necesita ser adecuadamente explotado. Ahora voy a considerar qué formas debería tomar esta explotación.

En primer lugar, siempre he encontrado que los períodos bajos de la ondulación humana suministran una excelente ocasión para todas las tentaciones sensuales, especialmente las del sexo. Esto quizá te sorprenda, porque, naturalmente, hay más energía física, y por tanto más apetito potencial, en los períodos altos; pero debes recordar que entonces los poderes de resistencia están también en su máximo. La salud y el estado de ánimo que te conviene utilizar para provocar la lujuria pueden también, sin embargo, ser muy fácilmente utilizados para el trabajo o el juego o la meditación o las diversiones inocuas. El ataque tiene mucho mayores posibilidades de éxito cuando el mundo interior del hombre es gris, frío y vacío. Y hay que señalar también que la sexualidad de los bajos es sutilmente distinta, cualitativamente, de la de los altos: es mucho menos probable que conduzca a ese débil fenómeno que los humanos llaman «estar enamorados», mucho más fácil de empujar hacia las perversiones, mucho menos contaminado por esas concomitancias generosas, imaginativas e incluso es-pirituales que tan a menudo hacen tan decepcionante la sexualidad humana. Lo mismo ocurre con otros deseos de la carne. Es mucho más probable que consigas hacer de tu hombre un buen borracho imponiéndole la bebida como un anodino cuando está aburrido y cansado que animándole a usarla como un medio de diversión junto con sus amigos cuando se siente feliz y expansivo. Nunca olvides que cuando estamos tratando cualquier placer en su forma sana, normal y satisfactoria, estamos, en cierto sentido, en el terreno del Enemigo. Ya sé que hemos conquistado muchas almas por medio del placer. De todas maneras el placer es un invento Suyo, no nuestro. Él creó los placeres; todas nuestras investigaciones hasta ahora no nos han permitido producir ni uno. Todo lo que podemos hacer es incitar a los humanos a gozar los placeres que nuestro Enemigo ha inventado, en momentos, o en formas, o en grados que Él ha prohibido. Por eso tratamos siempre de alejarnos de la condición natural de un placer hacia lo que en él es menos natural, lo que menos huele a su Hacedor, y lo menos placentero. La fórmula es un ansia siempre creciente de un placer siempre decreciente. Es más seguro, y es de mejor estilo. Conseguir el alma del hombre y no darle nada a cambio: eso es lo que realmente alegra el corazón de Nuestro Padre. Y los bajos son el momento adecuado para empezar el proceso.

Pero existe una forma mejor todavía de explotar los bajos; me refiero a lograrlo por medio de los propios pensamientos del paciente acerca de ellos. Como siempre, el primer paso consiste en mantener el conocimiento fuera de su mente. No le dejes sospechar la existencia de la ley de la ondulación. Hazle suponer que los primeros ardores de su conversión podrían haber durado, y deberían haber durado siempre, y que su aridez actual es una situación igualmente permanente. Una vez que hayas conseguido fijar bien en su mente este error, puedes proseguir por varios medios. Todo depende de que tu hombre sea del tipo depresivo, al que se puede tentar a la desesperación, o del tipo inclinado a pensar lo que quiere, al que se le puede asegurar que todo va bien. El primer tipo se está haciendo raro entre los humanos. Si, por casualidad, tu paciente pertenece a él, todo es fácil. No tienes más que mantenerle alejado de cristianos con experiencia (una tarea fácil hoy día), dirigir su atención a los pasajes adecuados de las Escrituras, y luego ponerle a trabajar en el desesperado plan de recobrar sus viejos sentimientos por pura fuerza de voluntad, y la victoria es nuestra. Si es del tipo más esperanzado, tu trabajo es hacerle resignarse a la actual baja temperatura de su espíritu y que gradualmente se contente convenciéndose a sí mismo de que, después de todo, no es tan baja. En una semana o dos le estarás haciendo dudar si los primeros días de su cristianismo no serían, tal vez, un poco excesivos. Háblale sobre la «moderación en todas las cosas». Una vez que consigas hacerle pensar que «la religión está muy bien, pero hasta cierto punto», podrás sentirte satisfecho acerca de su alma. Una religión moderada es tan buena para nosotros como la falta absoluta de religión —y más divertida.

Otra posibilidad es la del ataque directo contra su fe. Cuando le hayas hecho suponer que el bajo es permanente, ¿no puedes persuadirle de que su «fase religiosa» va a acabarse, como todas sus fases precedentes? Por supuesto, no hay forma imaginable de pasar mediante la razón de la proposición: «Estoy perdiendo interés en esto» a la proposición: «Esto es falso.» Pero, como ya te dije, es en la jerga, y no en la razón, en lo que debes apoyarte. La mera palabra fase lo logrará probablemente. Supongo que la criatura ha atravesado varias anteriormente —todas lo han hecho—, y que siempre se siente superior y condescendiente para aquellas de las que ha salido, no porque las haya superado realmente, sino simplemente porque están en el pasado. (Confío en que le tengas bien alimentado con nebulosas ideas de Progreso y Desarrollo y el Punto de Vista Histórico, y en que le des a leer montones de biografías mo¬dernas; en ellas, la gente siempre está superando «fases», ¿no?)

¿Te das cuenta? Mantén su mente lejos de la simple antítesis entre lo Verdadero y lo Falso. Bonitas expresiones difusas —«Fue una fase», «Ya he superado todo eso»—, y no olvides la bendita palabra «Adolescente». Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO

MEDICO DERRIBA MITO: EUTANASIA NO ES CLAMOR DE ENFERMOS TERMINALES

por Federico Ledesma

En todos los años que lleva trabajando con enfermos terminales, el médico Jordi Valls -uno de los más destacados expertos españoles en cuidados paliativos- nunca ha recibido un solo pedido de eutanasia.

En una entrevista concedida al diario ABC, Valls relata los desafíos de enfrentar a diario la muerte de sus pacientes, todos enfermos terminales, desde la Fundación Instituto San José, de los Hermanos de San Juan de Dios, donde dirige el equipo de atención psicosocial para enfermos avanzados de la Obra Social de La Caixa, que ya ha atendido a once mil pacientes.

Para Valls la eutanasia no es, “en absoluto”, una petición frecuente. “He trabajado durante años en atención directa a pacientes terminales, y nunca nadie me pidió la eutanasia. Se suele decir que el mejor tratamiento contra la eutanasia es un buen cuidado paliativo, pues la mayoría de quienes te dicen ‘yo no quiero vivir’ resulta que lo que te están diciendo es ‘yo no quiero vivir así’, y en cuanto tratas el ‘así’, habitualmente ya se no repite el ‘no quiero vivir’. Hay que ser sensibles, caritativos, y atender desde el lado más humanista de la medicina“, afirma.

El médico sostiene que su Unidad de Cuidados Paliativos no es un sitio triste. “Nadie en esta casa ni en ningún otro centro recibe más recompensas y agasajos que quienes trabajan en ella. La gente (tanto el enfermo como sus familiares) se siente agradecida porque les escuchas, les acompañas y haces más agradable el proceso de la muerte”, revela.

Valls considera que “es injusto morirse sin saber que te estás muriendo, porque a lo mejor tienes un montón de cosas por resolver. A cada uno nos gusta cerrar nuestras carpetas, y situar a la persona en esta esfera de realidad puede añadir paz a su muerte. Si tú, por ejemplo, tienes una hermana con la que hace años que no te hablas y te estás muriendo, pues seguramente el mejor tratamiento que te pueden aplicar es llamar a tu hermana, hacer las paces y quedarte tranquilo. En cuidados paliativos se aprende que a veces el mejor tratamiento del dolor no es la morfina”.

Además, recuerda que “no solo hay que cuidar a quien va a morir, sino también prestar atención a quienes le sobreviven. Esa es una carencia que tienen quizá los hospitales, donde se hace una labor de cuidados físicos muy buena, pero muchas veces ni las necesidades sociales ni las psicológicas están atendidas. Y mucho menos las espirituales, sean de tipo religioso o no”.

Impiden a un matrimonio cristiano la adopción de niños porque su ética sexual puede «dañarlos»


En un fallo que podría sentar precedentes legales en la justicia británica, el 28 de febrero dos jueces de Nottingham resolvieron que una pareja de esposos cristianos no puede adoptar niños debido a su convicción de que el "estilo de vida homosexual" no es aceptable.

Eunice y Owen Johns, de 62 y 65 años de edad respectivamente, son cristianos pentecostales de la ciudad de Derby y ya han cuidado a 15 niños como padres sustitutos en el pasado. Es decir, no los adoptaban pero los criaban temporalmente como si fueran sus hijos.

Ambos fueron llevados a una corte por un trabajador social que expresó su "preocupación" por la perspectiva que ambos tienen sobre el estilo de vida homosexual.

"Todo lo que queremos hacer es ofrecer un hogar lleno de amor a un niño necesitado. Tenemos un buen récord como padres sustitutos, pero como somos cristianos con una ética sexual, aparentemente no somos lo suficientemente buenos para serlo", señaló Eunice Johns.

"Los jueces -denunció- sugieren que nuestra perspectiva puede dañar a los niños. La Comisión de Igualdad y Derechos Humanos nos ha dicho que nuestras convicciones podrían ´infectar´ a los pequeños pero no creemos que eso sea así".

Johns también dijo que "estamos preparados para amar y aceptar a cualquier niño. Lo que no queremos hacer es decirle a un pequeño que la práctica homosexual es algo bueno. Más aún, un niño vulnerable ahora ha perdido la oportunidad de encontrar un hogar seguro y servicial en una época en la que hay pocos dispuestos a cuidar o adoptar".

"Nos sentimos excluidos y sentimos que no hay lugar para nosotros en la sociedad, no hemos recibido justicia y creemos que se necesita una perspectiva independiente para revisar este caso" que estos esposos van a apelar.

Por su parte Ben Summerskill, director de la organización Stonewall que agrupa lesbianas, gays y bisexuales, comentó sobre el fallo que "nos place que la Corte haya favorecido la decencia del siglo XXI por encima del prejuicio del siglo XIX".

Los jueces de este caso, Munby y Beatson, se refieren en su fallo a la polémica Ley de Igualdad y Orientación Sexual de 2010. Ambos señalan que poner a niños al cuidado de los Johns podría "generar un conflicto con el deber de la autoridad local de salvaguardar y promover el bienestar de los niños".

Para los jueces, en este caso no se atenta contra la libertad religiosa de los Johns, que en todo caso queda en un segundo lugar "porque las leyes sobre la igualdad en cuanto a la orientación sexual deben considerarse primero".

El fallo también señala que las autoridades pueden exigir a los individuos una "actitud positiva" hacia las inclinaciones y el estilo de vida homosexual.

En opinión de los magistrados Munby y Beatson los Johns no han sufrido discriminación religiosa ya que su exclusión como padres sustitutos no se debe a eso sino a sus consideraciones éticas.

Andrea Williams, Directora del Christian Legal Center del Reino Unido, reiteró que los jueces "efectivamente le dijeron a los Johns que sus perspectivas pueden dañar a los niños".

La decisión de los magistrados de Nottingham también se refiere al "asunto obvio" de que Gran Bretaña es "un estado secular y no una teocracia" por lo que "apoyarse en una creencia religiosa no puede inmunizar nunca al creyente del alcance de la ley secular".

Al respecto, Williams advirtió que "la ley se ha comenzado a interpretar por los jueces de modo tal que favorece los ´derechos´ homosexuales sobre la libertad de conciencia. Diversas áreas de la vida pública se están saliendo del espectro de los cristianos que no quieren comprometer sus creencias".

"Si la moral cristiana daña a los niños y es inaceptable para el Estado, ¿entonces cuántos años nos quedan antes que los hijos naturales sean arrebatados de sus padres cristianos?", cuestionó la abogada.

La controvertida norma sobre la orientación sexual en Gran Bretaña forzó a las agencias de adopción católicas a cerrar, luego de que la comisión encargada de velar por su cumplimiento estableciera que estas instituciones no podían rechazar a parejas homosexuales que quisieran adoptar.

Catholic Care, la última agencia en cerrar, fue obligada a hacerlo en agosto de 2010.

Sobre la adopción por parte de homosexuales, el Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF) recuerda que "un niño tiene derecho a un padre y una madre, derecho conculcado si se le entrega a dos hombres o a dos mujeres".

"Dos personas del mismo sexo no son idóneos para la cría y educación de los niños, que carecerían de referente paterno/masculino (si son dos lesbianas) o materno/femenino (si son dos homosexuales)", precisa.


FUENTE: http://www.religionenlibertad.com

La protestantización de los tradicionalistas católicos

Hay dos fijaciones del tradicionalismo en la Iglesia que siempre son siempre el caballo de batalla con el que uno se encuentra a la hora de polemizar sobre la situación actual de la nave de Pedro.

Como muchos habrán adivinado, no son otras que el tema delecumenismo en el Concilio Vaticano II y la reforma litúrgica de 1970, auspiciada por Pablo VI tras la Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada liturgia.

Formado en Congregaciones Marianas y en la espiritualidad ignacianade toda la vida, nunca pude sospechar que aquellos jesuitas tradicionales de los que mamé todo en mis primeros años en la fe se hubieran quedado cortos en su ortodoxia comparados con los postulados de los más tradicionalistas de la iglesia.

Si algo aprendí en todo esos años fue que en materia de obediencia, elsentire cum ecclesia de San Ignacio es la cúspide espiritual de la vida religiosa, que siempre trata de ser obediente al Padre a imitación de Jesucristo a través de la persona del superior y la profesada obediencia a la Iglesia en la persona del Sumo Pontífice.

Con estas coordenadas eclesiales de referencia, nunca he podido entender laabierta crítica que por parte de algunos se hace tanto al Concilio, como a la autoridad de Pablo VI en su oficio de Papa a la hora de sancionar las reformas que vinieron con posterioridad a éste.

Puedo entender, más o menos, el escándalo de muchos ante los desmanes de algunos, pero me parece un salto considerable pasar de la condena de los actos concretos de unos pocos, al descrédito sistemático de todo el Concilio y lo que viene después.

Cuando se habla de estos temas, así como de los males de los que adolece la Iglesia, el argumento estrella que siempre surge como clave explicativa de todo es el de la protestantización de la Iglesia.

En esta sintonía explicativa ecumenismo y reforma litúrgica son los dos grandes errores del Concilio que nos han llevado a la precaria situación de la Iglesia hoy en día, y la mejor demostración de ello es el abandono masivo de la misma al que hemos asistido tras el mismo.

Me encantaría entrar en estos temas, pero para no alargarme, recomiendo los brillantes post de José Miguel Arráiz en Infocatólica, que no tienen desperdicio.

En lo que quiero fijarme eso sí, es en la pretendida protestantización de la Iglesia, pues viene a ser el coco que siempre se esgrime para descalificar todo lo que se mueve.

Previamente señalar lo curioso que resulta que gente que no ha pisado en su vida una congregación protestante se ponga a decir que nuestra liturgia actual está protestantizada.


Una cosa es conocer lo que se enseña en cualquier facultad de teología católica sobre Lutero, Calvino y la Reforma, y otra muy distinta conocer el mundo protestante actual, que es de una riqueza y una diversidad tal, que muchas veces raya la contradicción, pues se puede encontrar de todo.

Por ejemplo, podemos encontrarnos cosas tan dispares como una misa tridentina (si consideramos a los anglicanos protestantes) o un servicio informal tipo Gospel como los que se dan en algunas iglesias estadounidenses.

Así que la cuestión previa es: si se da una protestantización, ¿de qué tipode protestantización estamos hablando? ¿Bautista, metodista, luterana, calvinista, evangélica, pentecostal, no denominacional,etc,etc?

Porque si el problema es que haya guitarras en las iglesias, a más de uno le sorprendería ir a un culto luterano tradicional acompañado de un órgano barroco de los de toda la vida, y supongo que más de un esquema se le vendría abajo.

Por supuesto no estoy entrando en profundidad en el tema, lo que quiero señalar es el común desconocimiento de la práctica protestante, aunque en la Iglesia católica tenemos gente que viene del mundo protestante que nos puede explicar mucho de lo que se vive en ese mundo.

Dos exponentes señeros en Estados Unidos son Scott Hann y Peter Kreeft, ambos provenientes del protestantismo más clásico y ahora conocidos apologetas de la fe católica.

Hann pertenece al Opus Dei y enseña en la universidad franciscana de Stubenville, y Kreeft es profesor de filosofía en el Boston College de los jesuitas. Ambos saben mejor que nadie de donde vienen, y por eso mismo pueden apreciar la intensidad de la liturgia católica (por ejemplo La cena del Cordero de Hann es una apasionante profundización en la Misa)

Pero volviendo a lo que importa, si se desconoce la práctica protestante, difícilmente se puede acusar de protestantización, en rigor, a la Iglesia católica actual.

En realidad lo que se quiere criticar tildándolas de protestantes, son las formas introducidas en la liturgia, y al hacerlo se entra de lleno en un tema teológico mucho más grave, que tiene que ver con la constitución misma de la Iglesia y la autoridad de sus pastores.

Si uno de los postulados fundamentales de Lutero es la interpretación individual de la Escritura con la asistencia del Espíritu Santo, que conlleva también una demolición de la Iglesia como estructura jerárquica y de autoridad en materias de fe, me pregunto quién es verdaderamente el protestante.

Me resulta de lo más llamativa la velada eclesiología que se esconde detrás de todas las corrientes que minusvaloran el Concilio Vaticano segundo y todo lo que trajo. En el fondo lo que se nos viene a decir es que la Iglesia se ha equivocado, pues no se da valor a lo aprobado por el Concilio, ni a los decretos y reformas posteriores del Papa.

Justo lo contrario de la Iglesia católica en la que yo he crecido en la fe donde siempre se me ha enseñado a tener una exquisita comunión con la Iglesia y sus pastores, y jamás de los jamases se ha puesto en duda ni la autoridad del papa, ni la del concilio, ni la de los obispos.

Y precisamente en esto, en el sentir con la Iglesia ignaciano, nos jugamos el ser o no ser de católicos, pues si la Iglesia católica se equivoca, entramos de lleno en categorías teológicas de la Reforma.

Al final lo que está clarísimo es que hay mucho desconocimiento de lo que la propia Iglesia dice de sí misma, así como de lo que se vive en las otras iglesias cristianas separadas, y se habla de protestantización de la Iglesia de una manera a mi entender muy superficial.

No hace falta entrar en el debate de lo que está mal o bien en materia deliturgia, ni entrar a criticar el desfigurado entendimiento del tema delecumenismo que muchos tienen. Previamente tenemos que sentarnos a hablar del valor que tiene la Iglesia, su autoridad, la de sus pastores, y la promesa de asistencia a la misma de parte del Espíritu Santo.

Al menos yo, sin tener eso claro, no podría ser católico, pues me parece que está en la esencia de las cosas el poder confiar en que la Iglesia, pese a la imperfección de las mediaciones humanas que necesariamente tiene que padecer, está guiada por el Espíritu Santo y al final estamos seguros de hacer la voluntad de Dios si seguimos lo que ella nos dice.


FUENTE: http://www.religionenlibertad.com